domingo, 23 de agosto de 2015

Etica y Moral sin Moral

ETICA Y MORAL SIN MORAL


Una reflexión acerca de las teorías éticas propuestas desde un entorno universitario

Por Carlos García

El material de estudio suministrado tiene como propósito introducirnos al mundo de la ética: sus diversas corrientes, sus distintos significados y diferentes escuelas. Desde dichos conceptos se hace necesario examinar lo que ocurre en nuestra sociedad contemporánea respecto a dichas normas de comportamiento que configuran lo que actualmente se podría definir como una ética ciudadana o social.

Según las distintas teorías y enfoques estudiados, yo puedo inferir que cada filosofía de la ética, busca en esencia establecer unos principios que guíen la conducta del hombre a través de valores que aseguran su felicidad individual y su convivencia colectiva con el prójimo.

Pero es necesario ser conscientes de que debido a la gran variedad de costumbres culturales, creencias religiosas y maneras de vivir de las distintas sociedades, el anterior principio tal vez en el fondo permanece inmutable, pero lo que definitivamente sí cambia son las formas y de ello dan cuenta las distintas teorías sobre la ética.

Considero que independiente de los conceptos filosóficos y académicos, la ética  puede definirse en sí como un propósito de convivencia, pues tal como se evidencia en el vídeo Ética y moral, la moral no tendría ningún sentido para el hombre si estuviera aislado y toda esas conceptualizaciones podría resumirse en una frase: No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti.

Ahora bien critico y reprocho que en un curso de ética y moral desde la academia universitaria, se ignore contumazmente los conceptos e ideas del mejor y mayor Hombre que ha hablado acerca de la moralidad humana y cuyos argumentos son los cimientos de las principales religiones que se ocupan del carácter moral y espiritual del hombre. No entiendo por qué se excluye a Jesús del debate, si sus ideas y conceptos acerca de la ética y moral hacen parecer irrelevante y hasta ignorantes las ideas de mortales como Aristóteles, Epicuro, Lucrecio, Jeremy, Kant, Habermas y demás “pensantes”. Acaso todas aquellas rebuscadas ideas y conjeturas de la que estos ilustres filósofos tratan, no se resumen de manera sabia y entendible en la máxima expresada por el dulce maestro del alma humana cuando le preguntaron ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley.

Ahora bien, ¿acaso la ética y  moral no buscan en esencia establecer un código de conducta en el hombre? Pues esos ilustres pensadores debían saber que hace siglos ese código es ni más ni menos que la ley de Dios expresada y resumida en los mandamientos e ignorada por los “sabios” y por el humanismo ateo universitario.

Lo anterior hace que me pregunte: ¿esa arrogancia e ignorancia debe validarse desde un entorno universitario que se supone debe ser el escenario para la búsqueda del conocimiento?  Y lo más importante ¿excluir del debate de la moral y la ética a su Autor principal es moralmente ético?

Pero bueno, sigo pues con mi reflexión desde otra perspectiva, porque todo lo que atañe a la verdadera ética y moral nunca lo podré aprender en un espacio ateo-universitario, así que continuo con el siguiente formalismo dialógico, irrelevante e intrascendente.

Igualmente se puede decir que la ética busca crear una guía del buen vivir y de las buenas costumbres a través del  compendio de  normas de conducta, todo lo anterior pensado y escrito desde una óptica -aunque tal vez bien intencionada- no por ello escueta de filósofos y pensadores de la antigüedad según sus teorías.

Ahora bien, sin invadir los complejos campos de la filosofía ética para con ello no tropezar con los postulados de sus eruditos y como pretendo establecer una reflexión acerca de la ética, intentaré acatarla para tal vez rescatar algo de tanta palabrería.

Generalmente actuamos movidos por razones que a nuestro parecer son justificables y guiados por criterios personales que dada nuestra subjetividad, difícilmente puedan ser acatadas como normas objetivas o universales de conducta. El anterior problema permite la entrada de las teorías éticas que buscan establecer criterios que justifiquen nuestros juicios morales con la esperanza de establecer un enfoque más objetivo y universal.

Como se observa en el material de estudio, cada época y escuela filosófica tienen un concepto propio y distinto del hombre, su realidad y conocimiento, y en consecuencia postulan desde dichos escenarios también una teoría ética propia. Cada teoría parece tener una parte de veracidad pues los elementos involucrados en sus vivencias morales, logra que determinados filósofos y culturas adopten en su momento cierta moral y es así como surgen los diferentes sistemas o teorías éticas. Dichas teorías éticas nos recuerdan que el aspecto moral está presente en todas las personas quienes en distintas épocas y sociedades adoptan un modo de ser y pensar desde el poder, el placer, la búsqueda de la virtud, la búsqueda de la verdad, la igualdad social y aún la búsqueda de la eternidad y del cielo.

En la actual sociedad se privilegia la búsqueda de placer y la sociedad de consumo entrona ese enfoque como su máximo ideal.  Tan solo basta remitirnos a los diferentes medios de comunicación social y sabrán a lo que me refiero. La teoría ética que más aplica sobre  esta tendencia como criterio de nuestra moralidad es el hedonismo cuyo representante es epicúreo. Ahora bien, dadas las consecuencias de este enfoque: guerras, pobrezas, destrucción del medio ambiente etc., tal vez el nombre adecuado ya no debe ser teoría hedonista sino teoría hedionda.

Por tal motivo considero que si en nuestra más grande ignorancia y arrogancia rechazamos la ética perfecta de Jesús, tal vez entonces deberíamos volver nuestra mirada a Kant, quien elaboró un nuevo modelo ético que busca un fundamento autónomo para la vida moral: "La moralidad misma del hombre constituye el fundamento último y la fuente original de todas las normas morales. No importa si el objetivo de mis acciones en sí mismo es bueno o malo; lo importante es la motivación que impulsa la acción. Kant piensa que el verdadero fundamento de la norma moral es el deber. Querer hacer el bien y la voluntad de cumplir el deber es el criterio máximo de la bondad moral. El hombre encuentra la perfección moral en el cumplimiento del deber por el deber mismo, y el deber lo establece las leyes de la sociedad ya que las leyes de Dios de ninguna manera tienen cabida en nuestro mundo.

Pero como vivimos en una sociedad democrática, participativa y pluralista no debo desconocer que existe la teoría utilitarista que rige la  conducta por el interés. Este sistema ético se homologa junto con el epicureísmo hedonista como el de mayor  auge en nuestra sociedad. Su postulado principal consiste en alcanzar la felicidad, rechazar el dolor y buscar siempre el placer. Considero que el anterior enfoque es una de las razones por las cuales el humanismo ignora a Jesucristo, pues se  busca un placer alejado de Dios y eso, lo que hace es corrompernos, por lo cual a través de filosofías huecas tratamos de establecer normas de conducta que impidan que nos devoremos unos a otros. La muerte de Jesús en la cruz nos recuerda que el objetivo de la vida es buscar y obedecer a Dios lo cual a Él le costó el vituperio público, la crucifixión y el desprecio a su teoría ética y moral por parte de los entes universitarios.

Por lo anterior y como corolario de mi reflexión, apelo a la ética comunicativa de Habermas que se que se basa en el dialogo y la comunicación y cuya preocupación es llegar a una normatividad moral universal desde el diálogo como único medio posible para determinar si los intereses subjetivos pueden convertirse en normas universales.

La ética comunicativa sólo se logra cuando todos los miembros de una comunidad son reconocidos como interlocutores válidos, por tal motivo, considero que al menos esa debe ser la ética aplicada desde un entorno universitario, para que sea escuchado y debatido mi argumento y critica acerca de por qué no reflexionamos acerca de teorías éticas y morales más pragmáticas y dejamos de perder el tiempo estudiando filosofías huecas, vacías  e intrascendentales.

Cordialmente, Carlos García